Un viaje a México marcó el inicio de un proyecto de vida. Así nació Viaje Vibrante, la agencia creada por Érika Patiño, una emprendedora que entendió que viajar va más allá de descubrir y conocer un destino; es confiar y vivir experiencias memorables y únicas.
“Fui una niña muy querida, y eso ha sido clave a lo largo de todo mi camino. En los últimos años he crecido profundamente, tanto a nivel personal como profesional”, afirma.
Desde sus inicios, Érika ha construido un modelo basado en la cercanía con el cliente. Su propuesta se enfoca en escuchar, entender y personalizar cada viaje, convirtiendo a sus usuarios en aliados y, muchas veces, en amigos.
La emprendedora asegura que su valor agregado “es el acompañamiento de principio a fin. Más que realizar una venta, buscamos construir relaciones a largo plazo. Escuchar al cliente es la clave para crear experiencias personalizadas”.
Antes de consolidar su negocio, exploró distintos caminos en ventas y atención al cliente, experiencias que fortalecieron su capacidad comercial. Sin embargo, fue su acercamiento al sector turístico y una asesoría bien realizada lo que le permitió identificar una oportunidad.
Hoy, Viaje Vibrante se destaca por su enfoque humano y su capacidad de generar confianza en cada proceso. La emprendedora resalta también el apoyo de su entorno y su participación en programas como Círculo de Mujeres, Liderazgo Joven y Transformación Digital de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia.
“A los emprendedores les aconsejo escuchar a quienes tienen experiencia. El mayor reto es generar confianza. Viaje Vibrante es mi proyecto de vida”, concluye.
Con una visión clara, Érika proyecta seguir creciendo de la mano de sus clientes, apostándole a experiencias personalizadas y sostenibles. Escucha la historia completa en nuestro podcast Emprendedores.